miércoles, 6 de enero de 2010

Fundaciones combaten la pobreza y la indigencia en la Región del Bío Bío

  • El Hogar de Cristo trabaja en diferentes ámbitos para ayudar a ocho mil 90 usuarios en la Región. Destacan entre ellos las hospederías -que albergan a 121 hombres y 27 mujeres en Concepción, y 40 varones en Lota- y el Fondo Esperanza, que cumple la función de otorgar pequeños créditos a agrupaciones sociales que quieran emprender.
  • Un Techo Para Chile en sus 12 años de existencia ha erradicado 64 campamentos en la Región del Bío Bío, y actualmente se dedica a mediar en el traspaso de las familias de las viviendas de emergencia o medias aguas a la casa definitiva, bajo la premisa “del campamento al barrio”.

Luis González Machuca (64 años) es mecánico. González es viudo y padre de dos hijos. Lucho durante su juventud gozó de una buena situación económica, la que le permitió a la edad de 33 años adquirir su casa propia e instalarse con un expendio de bebidas alcohólicas y un negocio de abarrotes, que en sus palabras: “era una gran apuesta, un verdadero orgullo”. Sin embargo, años más tarde, y luego de fallecer su señora, los hijos se metieron en la droga, ocupando el negocio para comercializarla, esto hizo que Luis perdiera sus locales comerciales y su casa a raíz de las deudas contraídas. Lucho perdió a su esposa, sus hijos y sus inversiones. Hace 17 años que vive en la calle.

Así como en el caso anterior, en nuestra región existen cientos de historias que dan cuenta de la pobreza que existe en las calles de las ciudades y pueblos, pobreza extrema que disminuyó en comparación con décadas anteriores, pero que, como dice la Jefa de Comunicaciones y Redes del Hogar de Cristo sede Concepción, la periodista Claudette Medina Venegas, “todavía está lejos de desaparecer, porque no existe una conciencia de parte de los parlamentarios ni de las autoridades, para enfrentar este tema como una prioridad del estado”.

Se considera pobre a toda persona que cuente para su manutención diaria con un presupuesto menor o igual a dos dólares, unos mil pesos chilenos. Según la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) del año 2006, en el país existen 2 millones 208 mil 937 personas en situación de pobreza, equivalentes al 13,7% de la población de Chile. De esa cifra, 516 mil 738 personas son indigentes.

Hoy en día, la Región del Bío Bío presenta un 20,7% de población pobre, 6,3 puntos porcentuales sobre el promedio nacional. ¿Qué se hace en la región para hacer disminuir estos números?, ¿Cuánto hemos avanzado?

Acerca de esto, el Director Regional de Un Techo Para Chile, Gabriel Prudencio Flaño indicó: “estamos frente a una situación extrema, y para solucionarla hay que adaptarse a las necesidades reales de la gente y no sólo a otorgar un techo o comida, esto debe ir mucho más allá”.

Sobre la misma pregunta, la periodista Claudette Medina respondió: “la gente que acude al Hogar de Cristo no sólo lo hace para alimentarse o protegerse en la noche, también lo hace con la ilusión de emprender y de superar su precaria situación, a través, por ejemplo, del Fondo Esperanza, que en la región favoreció a cinco mil 132 beneficiados, según el balance anual de 2008”.

La obra de San Alberto Hurtado

Desde 1944 el Hogar de Cristo está funcionando para darle una mano a la gente más pobre de nuestro país, a los patroncitos como les llamaba el hoy Santo, Padre Alberto Hurtado. Según el libro de Historia de Chile del recientemente fallecido historiador y periodista, Gonzalo Vial Correa, el trabajo del sacerdote jesuita se desarrolló en un Chile inmerso en la pobreza más extrema, en plena crisis económica y social. La población se encontraba en un desamparo general, los campamentos y la indigencia vivieron su momento más crítico luego de la falta de gobernabilidad que arrastró Chile desde hace más de una década, después del exilio del presidente Carlos Ibáñez del Campo en 1931.

Hoy, a 65 años de su fundación, con un país estable y con menos pobreza, el Hogar de Cristo sigue ayudando a los que menos tienen y no solamente dándoles techo y comida, sino también oportunidades de surgir. Así lo explica la Jefa de Comunicaciones y Redes de la fundación, Claudette Medina Venegas, quién afirmó: “el Hogar de Cristo en la región apoya a ocho mil 90 beneficiados en el último año desde diferentes frentes de acción social: la educación inicial, las personas en situación de calle, el ámbito salud, el emprendimiento y la prevención y rehabilitación de las drogas y el alcohol”.

- ¿En qué consiste el apoyo a la educación inicial?

- Hay dos maneras de apoyo en los jardines infantiles y sala cunas. La primera es una “guardería comunitaria” en donde las dueñas de casa son quienes cuidan a los niños, para eso son capacitadas por educadoras de párvulos y asistidas por voluntarios. La otra forma es la tradicional, aunque con una salvedad, en Tomé contamos con la sala cuna más grande del país, que atiende a 150 niños bajo la modalidad Montessori, que es la que prepara a los niños poniéndolos en contacto con su alrededor.

- ¿Cómo se ayuda a los ancianos en situación de pobreza?

- Tenemos dos hogares residenciales, uno en Hualpén y otro en la comuna de Nacimiento. También implementamos un plan de atención domiciliaria para adultos mayores con el objetivo de asegurar que cumplan sus controles médicos y activarle las redes sociales, de salud y con sus vecinos.

Acerca de la rehabilitación de las drogas, Claudette Medina indicó que “como fundación tenemos el apoyo del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (Conace) para derivar a nuestros usuarios que tengan problemas de adicción”, además señaló que en la región existe un centro residencial de rehabilitación del Hogar de Cristo camino a la comuna de Florida, además del servicio ambulatorio impartido en las hospederías de Concepción y Lota.

Así es como Gerson Zapata Pereira (29 años) logró salir de su adicción al alcohol, atendiéndose durante un año con los profesionales dispuestos por el Hogar de Cristo. “Es una experiencia que no había vivido nunca, uno no sabe lo mal enfocado que está. A mis 25 años era un alcohólico, en parte por el abandono de mis padres y mi falta de educación. Hoy esto orgulloso trabajando en la construcción, soy maestro estucador, y me inscribí para el próximo año terminar mi cuarto medio”.

Viviendas dignas para el país

Un Techo Para Chile nació como fundación en 1997, y lo hizo desde la Región del Bío Bío. En aquella oportunidad se erradicó a un campamento de 15 familias en la localidad de Curanilahue, Provincia de Arauco, promoviéndolos desde el terreno mismo hacia las viviendas de emergencia, popularmente conocidas como medias aguas.

En el transcurso de estos 12 años ya van 64 campamentos erradicados bajo la premisa de la fundación “del campamento al barrio”. En la actualidad la sede regional de la fundación trabaja con 18 campamentos, alrededor de mil 500 personas.

El Director Regional, Gabriel Prudencio Flaño, nos indicó que no sólo se encargan de trasladar a las familias a una vivienda de emergencia, también se les gestiona y se les hace partícipe del proceso hacia una vivienda definitiva subvencionada por el gobierno. Esto es posible por que Un Techo Para Chile tiene condición de Entidad de Gestión Inmobiliaria Social (Egis), que al igual que otras instituciones o corporaciones, tienen la capacidad de tramitar la adquisición de viviendas sociales, pero con la particularidad que lo hace “integrando a la comunidad al proceso, que sea más participativo” añadió el director regional.

2010 sin campamentos

Al preguntarle si es posible cumplir con la premisa “2010 sin campamentos”, Prudencio respondió: “en lo que respecta a nuestra región, es completamente factible, pues, nos es difícil incluso encontrar poblaciones precarias que quieran ser erradicadas. Ahora, a nivel país el tema es un poco más complicado, dado que al crecer el centro de las ciudades grandes como en la Región Metropolitana y la Región de Antofagasta van desplazando aún más a las poblaciones de la periferia”.

- Luego ¿Cuál es el siguiente paso de Un Techo Para Chile?

- Apuntaremos a la institucionalización del programa “Un Techo para Educación y Trabajo”

en donde ya estamos trabajando con nuestros 500 voluntarios en la región.

- ¿En qué consiste este programa?

- Básicamente en dedicarnos con mayor énfasis en los cuatro puntos esenciales que desarrolla el voluntariado: el reforzamiento de la educación de los niños de escasos recursos, sobre todo en las áreas de lenguaje y matemáticas; capacitación y emprendimiento a jefes de hogar; asesorías jurídicas, derivar causas, orientar a la gente; y por último, acercar los pobladores a las redes de salud dispuestas hoy en día.

Cifras a disminuir

A nivel nacional, la pobreza del país disminuyó en las últimas décadas. Desde 1990 el índice de personas en situación de pobreza pasó de un 38,6% a un 13,7% el 2006 según los resultados de la encuesta Casen de los años citados. El trabajo realizado por Un Techo Para Chile, el Hogar de Cristo, entre otras, verá sus frutos en la nueva muestra Casen correspondiente al periodo 2007 – 2008 que será publicada a fines de noviembre.

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